Errores de comunicación que arruinan una conversación

Déjame terminar. Primero aprendé a hablar bien. Esto me hizo sentir muy mal. Estás exagerando. ¿Querés arruinar cualquier conversación? Bueno, tomá nota porque hay técnicas.
Cómo dinamitar una charla en cinco pasos.
Paso uno. Interrumpí siempre. No importa lo que digan. La clave está en que se entienda claramente que es mucho más importante lo que vos tenés para decir. Y como bonus extra, corregí la gramática. Así vos quedás como un diccionario hablante y el otro como un verdadero estúpido.
Paso dos. Cuando alguien te hable de lo que siente, soltale un "Estás exagerando". "Sos muy sensible". Garantizado, garantizado que apagás la conexión emocional.
Paso tres. Si no sabés qué decir, traé reproches del pasado. Cuanto más viejos, mejor. 2003. Perfecto. Siempre viene bien encender la llama con viejos rencores.
Paso cuatro. Usá el sarcasmo. Esa sonrisita venenosa y un "Ah, qué buena idea". Es el golpe mortal.
Paso cinco. Si todo lo demás falla, sacá la carta maestra. Amenazas y chantaje emocional. "Oh... sin afecto no te hablo más". "Si me hablás así, entonces yo no quiero". "Me duele mucho cuando me decís esas cosas". Hay todo un mazo de esas cartas. Y ahí sí, se terminó la charla.
Eso sí. Después no te preguntes por qué nadie quiere hablar con vos. Capaz no es mala suerte. Capaz que tenés dinamita en la lengua. Y si por una de esas casualidades se te ha ocurrido la idea de que te gustaría que las conversaciones lleguen a un nivel más profundo, seguí estos consejos.
Mejor escuchá hasta que el otro termine de hablar. Después opiná. Probá decir "Entiendo cómo te sentís. Contame más". Mantené el foco en el presente, hablá de lo que está pasando ahora, del problema, no de la relación. No hace falta ser un canchero siempre. Cambiá el sarcasmo por una pregunta genuina o por un humor más sano, compartido. Y en lugar de usar amenazas, usá peticiones claras. "Me gustaría que hagas esto por mí, esto a mí me ayudaría mucho". "Me resulta doloroso cómo me lo decís, pero tratemos de encontrar una solución".
Cuando lográs hacer este cambio, no solo van a mejorar tus conversaciones, también se fortalecen tus vínculos. Porque al final tus palabras pueden ser dinamita o puentes. Y vos elegís qué querés construir.