Dependencia emocional: señales de una relación poco saludable

¿Estás locamente enamorado, enamorada, y estás viviendo ese amor con gran intensidad?
¿Sentís que tu vida pierde sentido si esa persona no está? ¿Vivís pendiente de sus necesidades, de sus deseos, e incluso estás dispuesta a postergarte a vos mismo, en pos de satisfacerlo? ¿Buscás complacer su voluntad, sus expectativas, aunque no siempre eso te haga sentir bien? ¿Desde que estás con esa persona, ya no te juntás tanto con tu familia, con tus amigos, porque te sentís mucho más feliz a su lado? ¿Te molesta que hable con otras personas, que se relacione, tenés un poquito de celos? ¿La relación te hace vivir un poco de ansiedad, de inseguridad, de temor a que se vaya y a la soledad?
Bueno, dejame que te cuente que todo esto que te pregunté pueden ser indicadores de dependencia emocional o de una dinámica de pareja poco saludable, y no está tan bueno. Si querés vivir un amor sano, maduro, debés ser consciente que lo primero es fundamental, que reconozcas tus inseguridades, tus celos, tus angustias en relación a la pareja. Aprendé a decir que no. No deberías en una relación madura, renunciar a tus intereses, a tus proyectos, a tus opiniones o tus sentimientos. Trabajá para vos mismo. Dedicate tiempo a tu desarrollo personal, profesional, a tus hobbies e intereses. Intentá tomar tus propias decisiones. No dependas siempre de la opinión o el consejo de la otra persona para elegir qué hacer o cómo. Hacete responsable y actuá según tus propios valores y creencias.
E importantísimo, nunca dejes tu círculo social. Conservalo y en lo posible, hacelo crecer. No te aísles de tus afectos, e intentá conocer gente nueva.